Un día sin mi tablet

Hoy me vestí elegante para ir a un par de eventos de prensa. Saco, pantalón de vestir… Al salir de casa por la mañana me dije “qué lindo estoy, pero mi bolsito de siempre no combina, voy a dejar la tablet en casa, hoy me arreglo con el smartphone“. Son las seis de la tarde, les voy a contar mi experiencia.

tablet

¿Es indispensable o un lujo? ¿Un smartphone de buena pantalla reemplaza a la tablet? ¿Se usa fuera de casa? ¿Existe el amor entre el hombre y su tablet?

Lo primero fue disfrutar la libertad de salir a la calle sin nada colgando del hombro. Un placer. Pero hay que decir que muchos hombres y casi todas la

s mujeres salen habitualmente con un bolso, valija o morral, así que llevar una tablet no les cambia nada, solo les agrega unos 700g o 350g (dependiendo si es de 10″ o de 7″). En mi caso, solo llevo el bolso por la tablet, así que fue bueno liberarme. Lo único bueno. A partir de acá lo malo.

En el evento, comencé a tomar notas con mi smartphone. Les aclaro que soy usuario avanzado y fanático de Swype, el genial teclado para Android que nos permite escribir deslizando los dedos por las letras en lugar de tipearlas. Soy rápido y me equivoco poco, pero tomar notas en el teléfono por más de una hora fue un dolor de… dedos. Mi smartphone tiene una cómoda pantalla de 4,7″, pero así y todo en mi tablet de 9,7″ puedo escribir aproximadamente el doble de palabras por minuto, (¡próximamente pruebas con cronómetro!).

Las cosas empeoraron cuando quise leer una revista digital a la que estoy suscripto. Al igual que muchas otras tareas, como mirar pelis en Netflix o leer un ebook, el smartphone nos permite hacerlo, pero de manera absurdamente incómoda.

La

s últimas actividades que mencioné las realizamos mayormente en casa, por lo que me animaría a decir que la mayoría de los usuarios no necesitan sacar la tablet a  la calle, es más que nada un dispositivo hogareño, ya que está optimizada para consumir información (ocio), no para generarla (trabajo). El transporte público podría ser la excepción: es un momento en el que, fuera de casa, nos dedicamos a consumir información, pero en nuestro país ¿quién se anima a sacar una tablet en el tren para leer ?

Ahora los dejo, no veo el momento de llegar a casa y meterme en la cama con mi tablet para disfrutar de la experiencia que sólo ella me sabe dar…

¿Tu tablet queda en casa o sale a la calle?  ¿Es un objeto necesario o un lujo? ¿Amas a tu tablet como a ti mismo?

 

Miguel Lederkremer
Director Editorial
Revista USERS